La taquigrafía
es un sistema de escritura veloz, que permite escribir a
la velocidad de la palabra oral. Brevemente, el sistema
de taquigrafía Larral-de, al igual que el
sistema Pitman, se basa en la utilización de una serie
de rasgos rectos y curvos, finos y gruesos, así como
otras figuras como círcu- los grandes, medianos y
pequeños,
elipses grandes y pequeñas, y otros re-cursos, para
representar básicamente las letras del alfabeto de
una manera simplificada. De acuerdo con la posición
en que se dibujen, por encima del renglón, sobre éste
o por debajo, esos signos contendrán implí-citas
las vocales A, E-I y O-U, respectivamente.
¿QUE
ES UN TAQUÍGRAFO?
El
taquígrafo
es el profesional capacitado para tomar nota de una exposición
a la velocidad del orador. Es-to significa que el taquígrafo
registra todas las palabras vertidas por el expositor en
su discurso, las que luego traduce al idioma nativo.
Necesariamente para llevar
a cabo su trabajo, el taquígrafo
tiene que ser una persona de amplia cultura, bien informada
e incluso es conveniente que cuente con estudios universitarios,
dado que para poner por escrito lo que escucha, primero
tiene que comprender el sentido de las expresiones, básicamente
para sa-ber colocar los signos de puntuación, pues
un error en estos puede derivar en la alteración del
sentido de una frase.
¿QUE
VENTAJAS OFRECE SABER TAQUIGRAFÍA?
Para
comprender las ventajas que brinda saber taquigrafía
basta pensar que normalmente una persona escribe a una
velocidad de 40 palabras por minuto, y con gran esfuerzo,
mientras que un taquígrafo puede escribir cómodamente
a 120 palabras por minuto, y alcanzar velocidades superiores
a 180 palabras por minuto. Esa diferencia en velocidad
de escritura permite, por ejemplo, tomar notas muy completas
de ex-posiciones, cursos, conferencias, que luego sirven
para estudiarlas y repasarlas, logrando de esta forma extraer
un mucho mayor provecho del tiempo empleado en esas actividades.
Asimismo, como lo hicieron grandes escritores, novelistas
y poetas de la literatura universal (Charles Dickens, Mario
Benedetti, José Hernández, y hasta se dice
que el Apóstol
San Mateo recogió mediante taquigrafía el Sermón
de la Monta- ña de Jesús), la velocidad que
brinda la taquigrafía permite plasmar en el papel
las ideas que repentina- mente surgen en la mente, o elaborar
textos con mayor facilidad, en cualquier momento y lugar,
simple-mente contando con una hoja de papel y un lápiz.
¿LAS
VERSIONES TAQUIGRÁFICAS SON REPRODUCCIONES EXACTAS DE
LOS DEBATES?
Para
que una versión taquigráfica sea tal tiene
que contener todas las expresiones producidas en el curso
de un debate, con los ajustes mínimos necesarios para
adecuar la palabra oral a la escrita, introduciendo solamente
aquellas modificaciones que tiendan a eliminar reiteraciones
inútiles, muletillas, redundancias, errores gramaticales,
contradicciones, pero conservando siempre el estilo del orador
y el espíritu de sus palabras.
¿CÓMO
ES LA MECÁNICA DE TRABAJO?
Por
lo general los taquígrafos trabajan en equipos compuestos
por dos a cuatro personas, cantidad que se establece en
función
del tiempo de entrega de la versión taquigráfica
que se convenga, pero que no incide a los efectos del costo
del servicio, toda vez que éste se determina por la
duración de la reunión, indepen-dientemente
del número de taquígrafos que asistan. Luego
del registro estenográfico, los taquígrafos
tra-ducen sus notas en computadora, proceso en el cual,
además
de consignar las manifestaciones vertidas por los oradores,
efectúan una lectura de la documentación considerada
en la reunión a los efectos de te-ner una comprensión
de los temas debatidos.
¿POR
QUÉ NO
SE UTILIZAN GRABADORES?
La
utilización
de los grabadores genera una serie de inconvenientes y riesgos
que no se producen con la participación de los taquígrafos
en persona en un debate, presencia ésta que conlleva
un valor agregado, cual es la calidad de testigo calificado,
lo que brinda al documento que elabora un mayor valor probatorio.
Los inconvenientes que genera
una grabación, sin
entrar a efectuar una enumeración taxativa, consisten
en:
1) La
dificultad en identificar a los oradores, o al menos
la necesidad de que estos se identifiquen cada vez que
hacen uso de la palabra, lo cual interrumpe la fluidez
de un debate. En cambio, al encontrarse el taquígrafo
presente en el acto, visualiza al orador y puede atribuir
con exactitud los dichos, e incluso pue-de escuchar manifestaciones
que difícilmente son captadas por un grabador si
son expresadas en voz ba-ja o lejos del aparato.
2) El peligro de
que el grabador se quede sin baterías, o la cinta
se enganche, o se termine el casete sin ello ser advertido
por el encargado de la grabación,
o no se graben adecuadamente las palabras por la existencia de los denominados “ruidos
parásitos” (sonidos provocados por cucharitas de café, toses,
pa-sos, rechinar de puertas, llamadas de teléfonos celulares, etc.),
que se graban con mayor intensidad en la cinta que la propia voz humana, con
lo cual imposibilitan luego la audición y por ende no permiten com-prender
el sentido de una determinada frase. Ello se evita con la presencia de los taquígrafos
en la reu-nión, toda vez que en caso de que los oradores se expresen
en voz baja, el oído humano es capaz de es-cucharla, no así un
grabador, y en el supuesto de que tampoco pueda ser oído por una persona,
existe la posibilidad de solicitar que se eleve la voz para asegurar el registro.
3) La mayor laboriosidad
que demanda desgrabar una cinta. Si tenemos en cuenta los
inconvenientes ci-tados anteriormente (ruidos parásitos,
dificultad para identificar a los oradores) tendremos una
idea so-bre el trabajo que le espera al empleado o secretario
de una entidad a quien se le encomienda esa labor, sumado
ello al tedio de tener que parar y retroceder a cada instante
la cinta para poder tipear las pala- bras. Los taquígrafos, en cambio,
pueden realizar la transcripción desde sus notas taquigráficas,
evitando esas dificultades, y trabajando en forma más fluida, con la
consiguiente celeridad en la entrega del docu-mento.
¿DONDE
SE ESTUDIA TAQUIGRAFÍA?
Actualmente
se enseña
el Sistema Larralde de taquigrafía en la Escuela Hipólito
Vieytes, de Caballito, y el Sistema Pitman en la Academia
Pitman, sita en la esquina de Av. Pueyrredón y Santa
Fe.
En seis meses se puede aprender
la teoría. Con la
práctica se va adquiriendo mayor velocidad, y de acuer-do
con la constancia y dedicación con que se ejercite
la técnica, se puede alcanzar una velocidad de 120
palabras por minuto en el término de un año.
Aquellos que estén interesados en aprender taquigrafía
en inglés, existe un sitio donde se da un curso online: www.stenold.org/onlineshand.html
¿EXISTE
UN MANUAL DE TAQUIGRAFÍA?
El
libro empleado por la mayor parte de los taquígrafos
que componen los Cuerpos Legislativos de la Re-pública
Argentina es Estenografía Argentina, de
Gabriel Larralde, o un compendio de esta obra, titulado Catón
de Taquigrafía. Se trata de una obra que permite
aprender taquigrafía en forma autodidáctica,
de-biéndose luego seguir los consejos que allí da
el autor en cuanto a la práctica constante, de forma
de ir adquiriendo la velocidad necesaria para obtener los
mayores frutos de este arte de la escritura veloz.